Sobre los Chakras

Por CARLOS HOLGUÍN

¿QUÉ SON LOS CHAKRAS?

Los chakras son innumerables vórtices de consciencia psíquica y sutil distribuidos por todo el cuerpo, encargados de generar, absorber, acumular, transformar y distribuir la energía vital y espiritual (prana) en el ser humano.

Cuando se habla de “los siete chakras” se está haciendo referencia a los centros que se ubican a lo largo de la columna vertebral, pero no son los únicos de que goza un ser humano.

Por medio de los chakras, el prana puede transformarse en energía vital para el cuerpo físico o convertirse en energía psíquica para los otros planos existenciales de las personas (emocional, mental y espiritual). 

El Tantra Yoga proporciona técnicas (sadhana) de posturas (ásanas), respiración (pranayamas) y meditación con las que el practicante (sadhaka) aprende a expandir, equilibrar y manejar la energía de los chakras (chakra shuddi) generando procesos profundos de relajación, sublimación energética, salud y meditación, lo cual le lleva a evolucionar en todos los planos de su vida (físico, mental, emocional y espiritual).

TODO INTENTO DE DEFINIR LOS CHAKRAS ES PARCIAL Y RELATIVO

Una definición o descripción de algo siempre es parcial, restringida, tanto por las limitaciones conceptuales, verbales y experienciales de quien define así como por las circunstancias específicas de quien interpreta la definición.

En los sutras 8 y 9 del capítulo I de los “Yoga-Sutras” de Patanjali se establece que la mente en su estado “normal” o cotidiano suele generar una comprensión defectuosa de la realidad y/o una representación imaginaria de las cosas.

A lo largo del ejercicio filosófico en occidente, la epistemología y la gnoseología han debatido permanentemente la relatividad del conocimiento, la forma de obtenerlo y los conceptos.

Me refiero con lo anterior que tratar de expresar o describir con palabras y conceptos una experiencia tan sutil como la de los Chakras resulta muy limitado.

Considero que las palabras, símbolos y formas geométricas con las cuales algunos maestros o autores sobre el tema hemos usado para describirlos son sólo metáforas o imágenes que pretenden dar un acercamiento o aproximación a su comprensión intelectual.

Una comprensión real de los Chakras sólo se logra a través su experiencia directa, consecuencia ésta de estados de profunda conexión interior.

Luego pensar que los Chakras tienen una forma geométrica, un sentido, un tamaño, un color, un yantra, una imágen asociada, un mantram, entre otros, corresponde a un ejercicio lingüístico, de representación intelectual, pero no a su definición real, acto imposible para la mente cotidiana.

Por mi experiencia personal tengo claro que los Chakras son manifestaciones (vórtices) de consciencia energética (Shiva – Shakti) que superan la ubicación física que les damos usualmente para efectos prácticos y de direccionamiento de la atención. 

Como manifestaciones éstos se hallan entre el cuerpo, el mundo físico y los diferentes estados sutiles de la existencia, y permanentemente se mueven desde sí mismos y entre los diferentes cuerpos, capas o multi dimensiones del ser en el universo.

Realmente resultan indescriptibles, carecen de forma comprensible para la mente.

Por eso hablar de formas, colores, rotación, velocidad o ubicación de los Chakras no es preciso, aunque sí muy ilustrativo.

En general, en mis charlas sobre el tema siempre he manifestado que no es preciso hablar de que una persona tenga siquiera un chakra desequilibrado. Una expresión tal es el resultado de una parcial y subjetiva valoración intelectual, muy relativa al sujeto que la expresa, llámese maestro, sanador, vidente, mago, brujo, o lo que sea.

Como todo en este universo y este planeta, los Chakras fluctúan su energía como resultado del equilibrio al que permanentemente se ven sometidas todas las energías que conforman esta existencia. Esas fluctuaciones son necesarias precisamente para que se mantenga el equilibrio. Algunas veces unos Chakras estarán más expandidos mientras que los otros fluirán menos energía, pero no se refiere esto a un “problema” sino a un estado de su manifestación en ese momento.

Es como cualquier otra polaridad en el universo: se necesita el día y la noche, pero algunas noches o días serán más despejados, serenos, o nublados, bullosos, calurosos, húmedos, fríos, o incluso podrán caer borrascas, o temblar, o suceder destrucción, pero eso no es un estado de “enfermedad” o desequilibrio del planeta o de la naturaleza, simplemente siempre ha sido así, y seguirá siendo así, por los siglos de los siglos mientras este planeta exista. De hecho, esas desconcertantes fluctuaciones hacen parte determinante de la generación y la preservación de la vida. Esa es una de las propiedades de la energía: permanentemente mutable; es lo que da sentido al principio budista de la “impermanencia de las cosas” por ejemplo.

Si la persona está viva es porque sus Chakras están funcionando. Podemos más bien entender que la consciencia del ser manifestada en su forma parcial de estados emocionales y mentales determinan la forma como los Chakras fluyen o “vibran”, generando en el resto del sistema las condiciones correspondiente a esos estados. Esas condiciones no son ni buenas ni malas, simplemente generan mayor o menor sufrimiento, lo cual es muy relativo a cada sujeto.
Cuando hay un movimiento mental o emocional toda la biología y la energía del cuerpo se reorganizan de conformidad con el estado psíquico de la persona.
Concluyendo, no hay una forma adecuada o inadecuada de hacer girar o funcionar los Chakras.

Sin embargo, cualquier ejercicio o acto que re direccione la atención y la intención mental hacia los puntos donde se considera están ubicados, acompañado o no de movimientos, re direccionamientos, visualizaciones de colores, mantrams, vibraciones, entre otras, va a tener necesariamente un efecto estimulante y expansivo en ellos, verbigracia las meditaciones de Chakra y Prana Shuddhi, así como las prácticas de Kundalini Yoga, Maithuna, Merkaba, de Bija Mantrams, Yoga Nidra, Reiki, Sanación Pránica, entre muchas otras más.

En la medida en que se estimulan los Chakras se estimulan estados de consciencia atinentes a la fuerza de vida, a la energía vital, a la expansión espiritual, a la conexión con manifestaciones más profundas del ser, y obviamente el sistema físico y nervioso se relaja y funciona mucho mejor, potenciándose la recuperación orgánica y vital. Se estimulan y activan así nuevas áreas del cerebro, efecto relativo a la expansión de la consciencia.
Es el efecto mismo de la homeostasis, pero a niveles más profundos.

La característica más importante de ISHKA YOGA es la inclusión permanente de práctica de Chakra Shuddhi y/o Prana Shuddi para la rotación de la consciencia (Dharana) durante la práctica de Vinyasa (secuencias de posturas), durante los ejercicios de meditación en siddhásana o Shavásana, o durante los ejercicios de Yoga Nidra, convirtiendo cada clase en una práctica avanzada de expansión energética, la cual puede ser realizada por principiantes o practicantes avanzados.

CARLOS HOLGUÍN – Cali, septiembre de 2014.